Cuánto se gritó diciendo nada?
no pudimos ver con tanta luz
yo buscaba el cielo en tu mirada
y nunca sabré lo que encontraste tú
Que te traigan flores las mañanas
que no pases noches sin dormir
que el sueño se pose en tus pestañas
que uno de esos sueños que me sueñe a mi
Detrás del viento un huracán
se fue formando en la cabeza
cuando te cansas de sufrir.. siempre me dejas
No sé qué decir
si te vas por lo que soy
o por lo que nunca fui?
Y hay caminos que hay que andar descalza
ya no te preocupes más por mi
siempre me entra arena en los zapatos.. esta vez me quedo aquí
Si te cabe el cielo en un abrazo
siempre habrá una estrella para ti
si catorce vidas son dos gatos
aún queda mucho por vivir.
23 de septiembre de 2013
8 de agosto de 2012
Si me animo.
Cuando a uno le toca elegir, hay que correr el riesgo de perder y de equivocarse. "¿Cual es el costo de ganar?" "¿Cual es el riesgo de perder?" "¿Si nos animamos y fracasamos?" "¿Si nos perdemos en el camino?" "¿Si te pierdo en el camino?" ..Y si dejamos de hacernos preguntas y vivimos?
Una cosa que aprendí es que para crecer hay que arriesgarnos a cosas nuevas, hay que perder y vencer el miedo. Todo en esta vida tiene un costo, a la meta final se llega arriesgando; porque si nos quedamos sentados pensando ¿Y si me arriesgo y pierdo?, ¿Y si estoy equivocado?, nos quedamos esperando la respuesta del aire, del cielo, esperando poder encontrar el momento de no sentir dudas. Lo que aprendí, es que siempre tendremos dudas y que la respuesta a todas esas dudas es arriesgando.
¿Si me animo y fracaso? aprendes. ¿Si me pierdo en el camino? exploras. Lo bueno de la vida es que no sabremos lo que pasará después, si tomamos una decisión, no sabremos si es la correcta. Yo sé que lo bonito de vivir es arriesgarse a no saber que vendrá. Y si eso que vendrá te da miedo, es porque estás viviendo.
10 de junio de 2012
Este es mi sueño.
Hoy
estuve leyendo varias noticias por Internet de situaciones que están
ocurriendo en otros países sobre maltrato animal, desastres por el
cambio climático, personas haciéndole cosas terribles a otras,
etc. Hoy siento que el mundo está podrido. Sé que la mayoría piensa que
"sí, estamos fregados, pero qué se le hace, ellos son más", pues, a
veces las personas ignoramos el poder que tenemos, dejamos que otros
sin escrúpulos nos manejen a su antojo, y los dejamos porque "sí
pues, ellos tienen dinero y poder". No me puedo ir a dormir sin antes compartir
esto:
Hace muchos años sentiamos que el mundo iba
camino a la destruccion, pero lo veiamos como algo lejano: "total, sera
dentro de muchos años", se decia. Estabamos tan convencidos, que no vimos
que en realidad la destrucción estaba muy cerca. Veíamos y vemos en el cine catástrofes, sintiendo que son algo lejano, que nunca llegará: "total, son películas". Pero, todas esas cosas que nos muestran en las peliculas
están cerca. Hoy vivimos en un mundo de desastres climáticos, de sequias y
hambrunas. En un mundo donde la especie humana ya no respeta a los seres vivos,
y se ríe del dolor ajeno. Un mundo en el que las guerras ya no son entre
paises, sino que son entre incluidos y excluidos. En un mundo donde creemos que
el cambio y la paz, y la salvacion del mismo, es cosa lejana.
Dejemos de vivir esperando por una persona que
se arriesgue a luchar por sus ideales, luchemos cada uno por defender lo que
nos queda, de nada nos sirve leer y enterarnos de las cosas que suceden a nuestro alrededor y no hacer nada por frenar el
desastre. Soñemos con que algún dia podamos despertar en un mundo
agradable.
De cerca y de lejos.
Cuando uno está tan cerca de alguien que hasta parecen uno, pensar en separarse resulta totalmente absurdo. Dos personas se sienten cerca cuando comparten sueños y proyectos, pero cuando sólo quedan recuerdos entre ellas, es que están muy lejos. Algunas personas aman a distancia y cuando están cerca, no pueden soportar la intimidad. ¿Será que el amor se encuentra en algún punto entre lejos y cerca?, tiempo y distancia, en el amor, son lo mismo. Una pareja se encuentra bien cuando, aún estando lejisimos, siguen estando cerca; pero una pareja está terminada cuando aún estando al lado, se sienten unos completos extraños.
La distancia distorsiona, crea una ilusión; pero cuando se está cerca, se ve el detalle, lo real a la distancia. Hay recuerdos, y uno recuerda el eco feliz de lo que fue; de cerca se ven las imperfecciones. Se puede aprender a estar cerca de alguien, se puede aprender a soportar el dolor de estar lejos, pero es imposible estar a la vez "tan cerca y tan lejos".
5 de junio de 2012
Mucho mejor.
Si uno pudiera decir siempre lo que piensa... si a veces no estuvieran tan divorciadas las cosas que decimos de las que pensamos... y si a veces simplemente habláramos con la verdad que se esconde dentro de nosotros.
Porque cuando hacemos lo que decimos y decimos lo que sentimos, todo es mucho mejor.
Porque cuando hacemos lo que decimos y decimos lo que sentimos, todo es mucho mejor.
4 de junio de 2012
La rana y el escorpión.
Había una vez una rana que vivía a orillas de un río, esta ranita ayudaba a
otros animales e insectos a cruzar el río. Un día se le acercó un escorpión y
le pidió que lo cruzara a la otra orilla, la rana le dijo que no, pues sabía
que apenas lo cargara en su lomo, el escorpión la mataría; pero el escorpión le
dijo que no la picaría, porque, si la mataba se ahogarían los dos. A la rana le
pareció lógico y como era una rana muy buena, lo cargó en su lomo y empezó a
cruzar. La rana lo llevó, pero en el medio del río el escorpión la picó. La
rana no podía ser de otra manera, por eso lo ayudó, ella no era desconfiada,
siempre le ganaba su naturaleza; y en eso la rana y
el escorpión eran iguales, ninguno podía cambiar su verdadera naturaleza, la rana era buena y el escorpión traicionero.
Como el escorpión,
nadie escapa a su propia naturaleza; la naturaleza es
como un río, nunca cambia su curso ni se puede nadar contra la
corriente. Así que mejor dejarlo fluir y que la corriente
nos lleve.
27 de mayo de 2012
Comedias Románticas.
Una comedia romántica. Una comedia romántica es el ejemplo claro de lo
estúpidos que nos ponemos cuando estamos enamorados. Es la mejor manera de
poder reírnos del amor y de nosotros mismos mientras nos identificamos. Vamos a
empezar hablando de las características básicas del género: una regla
fundamental en una buena comedia romántica es que los personajes protagónicos
tienen que ser netamente opuestos, antagónicos, diferentes. Esto nos sirve y
nos asegura que el día en que estos se conozcan, se van a llevar horriblemente
mal. Esto es esencial, ya que a lo largo de la historia, estos personajes van a
vivir situaciones de encuentro y de desencuentro. Básicamente, situaciones de
desencuentro. Todo va a indicar que el amor entre ellos es realmente imposible;
y para lograr esto, se utilizan recursos básicos, como por ejemplo: situaciones
de equívocos, confusiones o malos entendidos. Como contrapartida, aparece el
segundo elemento fundamental: el factor mágico. En algún determinado momento
van a empezar a aparecer situaciones mágicas que van a ir indicando que el amor
de los personajes debería llegar a buen puerto. Y, bueno, el tercer elemento:
el amor. Hay amores picantes, amores suaves y amores que mejor ni probarlos.
Hay amores de mundos opuestos, claro ejemplo: el rico y la pobre. Clásico. Hay
amores que parecen imposibles, inalcanzables.
Cuando yo digo “no”, en realidad estoy diciendo “no, por ahora”; y cuando digo “no, por ahora” en realidad estoy diciendo “sí”.
Es sólo cuestión de tiempo y de saber interpretar. Tomarle el lado divertido a la pequeña comedia romántica que nos armamos cada vez que queremos jugar un poco al amor. Hay muchos tipos de amor, pero todos estos tipos de amores diferentes tienen un factor en común: la valentía. Y ahí radica la esencia de la comedia romántica: en el valor que tienen los protagonistas de enfrentar las adversidades sin miedo, sólo por amor. Porque es así ¿no? Lo gracioso y cursi de las comedias románticas es que los personajes se la juegan por amor y lo que hacen lo hacen por amor, por eso se ven estúpidas, pero al final nos saca una sonrisa y pensamos “qué bonito seria vivir una historia de amor como el de las comedias románticas”, ¿o no?
Ustedes me podrán decir “bueno, las comedias románticas son fantasiosas”, “eso pasa sólo en las películas”, pero díganme ¿no es asi como uno vive cuando está enamorado o enamorada?
24 de mayo de 2012
Lo digo con mimica.
Te podría decir tantas cosas.
Antes no podía entender a la gente que se quedaba muda en ocasiones. “Yo no
podría, necesito decir todo lo que me pasa” y así soltaba la bomba. Siempre he
sido muy directa. Defecto o no, así soy yo. Pero hoy es diferente, te diría
tantas cosas, pero no me salen las palabras. Siento que me quedo muda y tal vez
sea lo mejor, porque a veces… a veces es más claro un gesto que una palabra. A
veces los gestos son más tercos que las palabras, uno puede cerrar la boca,
pero enmudecer el cuerpo es casi imposible, salvo que te paralicen el cuerpo con
un gesto tan implacable que te dejen en shock. Así como yo en estos momentos,
que te besaría y sólo así podría decirte lo que siento por ti. Que te agarren
la mano “quédate a mi lado”, un abrazo “todo va a estar bien”, una caricia en
el rostro “te quiero tanto”, y así se pueden ir interpretando las cosas. Es que
a veces… a veces los gestos son tan claros que nos dejan mudos, casi con la
boca abierta.
Curiosidades de la vida.
La vida nos resulta muy curiosa. Pasamos tiempo preguntándonos
cual es el sentido, ¿para qué luchar?, ¿para qué resistir?, ¿por qué la vida es
una eterna pelea? Sí, la vida es curiosa y nos da vuelta, está llena de giros
absurdos e inexplicables. La vida nos sorprende con esas casualidades tan
sospechosas. Tanto que nos hacen pensar que todo tiene un para qué, un sentido.
La vida cambia todo el tiempo. No nos deja acostumbrarnos a un golpe, que
enseguida viene otro atrás. Y uno se sorprende siempre y así sigue preguntándose
por el sentido de todo. Preguntándose el sentido de estar presente en el
momento y el lugar equivocados. El sentido de ser buenos y malos. ¿Habrá
premios y castigos para unos y otros?. Uno pasa
por la vida haciéndose esas preguntas y muchas otras más pero en el fondo todo
se resume en una sola: ¿cuál es el sentido de la vida?
Pero llegas a un punto en el que empiezas a
entender las idas y vueltas que nos juega el destino, y es así, uno pasa la
vida preguntándose por el sentido de la vida, esperando ese algo que falta y
que nos hará felices. Pero, tal vez la respuesta sea que la vida no tiene
sentido, que simplemente se vive y simplemente viviendo, podamos decir algún
día que todo lo que hicimos, hacemos y haremos valió, vale y valdrá la pena.
Porque solo nosotros somos arquitectos de nuestro destino y por lo tanto, de
nuestra felicidad. Y solo en nosotros está la capacidad disfrutar lo que
tenemos sin estar anhelando lo que queremos.
18 de mayo de 2012
Instrucciones para cumplir una promesa.
Cuando uno promete algo a alguien, es como
cuando le das un cheque, tienes que tener fondos para poder pagarlo. Una
promesa es como si pudieras viajar en el tiempo y asegurarte que en un futuro
las cosas van a ser como tú dices y poder asegurarle a esa persona que todo va
a salir bien. Una promesa no se basa en un “quizá” o un “tal vez”, una promesa
es un hecho, es decirle a alguien “cuenta con eso”. Uno es responsable de lo
que promete, como en el principito “uno es responsable para siempre de aquello
que ha domesticado”, bueno así es este contrato, uno es responsable de cumplir
lo que ha prometido. Para poder cumplir una promesa hay que resistir, porque
uno nunca promete una cosa fácil, siempre prometemos cosas difíciles que llevan
sacrificio y esfuerzo. Una promesa que no se cumple, es una deuda incumplida
que te persigue vayas donde vayas. Para cumplir una promesa hay que tener fe.
Para cumplir una promesa hay que ser perseverante. Para cumplir una promesa no
hay que debilitarnos en el primer obstáculo o primera batalla perdida. Para
cumplir una promesa hay que darle valor a las palabras. Una promesa es un
juramento donde la palabra es garantía. Es darle la confianza a la otra persona
para que crea en ti. En estos tiempos donde las palabras han perdido su poder,
dónde por cada esquina escuchas un “Siempre voy a estar contigo” “Nunca te voy
a dejar sola” “Te amaré para toda la vida” y luego de un tiempo, sigues
diciendo lo mismo, pero a otra persona. Debemos de aprender a cumplir nuestras
promesas y no prometer cosas que, de antemano, se sabe que cuentan con mucho
sacrificio, sacrificio que no nos arriesgamos a hacer.
¿Hay instrucciones para cumplir una promesa?
Yo creo que sí. Todas se deducen a una regla clara y sencilla, tan solo cumplir
con lo prometido.
3 de mayo de 2012
Caminos.
En Alicia En El País de Las Maravillas, Alicia le pregunta al gato que
camino debe tomar. El gato responde con una pregunta “eso depende en gran
parte de a donde quieras llegar”. “No me preocupa mucho a donde quiero
llegar” le responde pícaramente Alicia al gato. El gato le responde que si
no le preocupa a donde llegar poco importa entonces el camino.
Porque lo sepamos o no estamos en un camino, en nuestro camino. Cuando nos encontremos en el último segundo de nuestras vidas miraremos hacia atrás y veremos un camino y a donde hemos llegado. Así hacemos nuestro camino, caminando. Caminando escribimos nuestro destino. Debemos dejarnos llevar, como flotando en el viento. Hay que dejar que el viento nos lleve a nuestra siguiente aventura. Tal vez ahora más que nunca necesitamos dejar que el viento nos guíe, total nada nos puede pasar, solo crecer.
Porque lo sepamos o no estamos en un camino, en nuestro camino. Cuando nos encontremos en el último segundo de nuestras vidas miraremos hacia atrás y veremos un camino y a donde hemos llegado. Así hacemos nuestro camino, caminando. Caminando escribimos nuestro destino. Debemos dejarnos llevar, como flotando en el viento. Hay que dejar que el viento nos lleve a nuestra siguiente aventura. Tal vez ahora más que nunca necesitamos dejar que el viento nos guíe, total nada nos puede pasar, solo crecer.
29 de abril de 2012
Simplemente llora.
Cuando alguien te dice “Ya no llores, olvídate”
no es un gran consejo. Cuando sentimos ganas de llorar, simplemente debemos
llorar. Debemos llorar todo ese dolor que está dentro, llorar la tristeza, las
tragedias, llorarlo todo. Llorar todo el dolor, botarlo fuera de nosotros,
sacarlo, porque ese dolor ocupa un lugar de la alegría, del amor. Cuando
lloramos no solo lloramos lo que nos duele, también lloramos el odio guardado,
el resentimiento, la frustración. Nos liberamos de todo eso. Cuando lloramos
regamos y tal vez algo florezca de todo eso. Porque cada lágrima nos trae una
enseñanza, cada lágrima es una parte de nosotros que muere, cada lágrima es
algo que quiere renacer dentro de uno. Y una vez que lo hayamos llorado todo,
comprenderemos que las cosas simplemente son como son, y no por eso tienen que ser
malas.
Las cosas son como son, tristes, bellas,
duras, inexplicables, complicadas. En la vida nos encontraremos de todo, obstáculos,
alegrías, tristezas, percances, sin sabores. Si quieres llorar, hazlo, ese es
mi consejo, llora mucho; pero luego ríe, porque aun habiendo llorado un lustro,
la esperanza tiene que mantenerse viva.
Llora todo el tiempo que esperaste y
sigues esperando, pero ríe sabiendo lo que vendrá.
27 de abril de 2012
Amor.
Muchas veces nos preguntamos si el amor es
complicado, si es caprichoso, si es cruel o egoísta, o simplemente, si es
injusto. ¿Cómo es el amor? ¿Posesivo? ¿Celoso? ¿El amor es una angustia de
todos los días? ¿Es traicionero? ¿Desilusiona? ¿El amor duele? ¿El amor es
soledad? ¿El amor va y viene? ¿Cómo es el amor?
Todos vivimos en la eterna preocupación de
que nos amen. Vivimos preocupados y hacemos cualquier cosa con tal de que nos
amen, incluso dejar de ser nosotros mismos. Pero, que es lo que importa más
¿amar o ser amado? El idiota que se pasa encontrando “al amor de su vida” cada
cierto tiempo ¿no es más feliz que el que quiere sólo que lo amen? Si las cosas
van mal, el que de verdad ama la lucha, contra viento y marea, cueste lo que le
cueste, lo que quiere es amar. Cuando alguien ama, le importa más la otra
persona que si mismo. Cuando amas haces cualquier sacrificio por el otro, nada
te hace más feliz que ver a la otra persona feliz y nada te hace más triste que
ver a la otra persona triste.
Cuando uno ama, ama hasta el punto de renunciar
a ese amor, por ese amor. Y ¿Quién haría algo así? No lo hacemos porque nada
nos alcanza, queremos que ellos o ellas renuncien a todo, que se sacrifiquen,
que lo den todo, y si no es así significa que no nos aman. Vivimos dándole al
jueguito del “tú primero”, colocamos una mampara ante nosotros y solo la
rompemos cuando nos damos cuenta que la otra persona ya dio todo y puede sufrir
tanto como nosotros. Somos egoístas al pensar que no nos podemos arriesgar sin
que la otra persona lo haga, “¿me extrañas? ¿Tú me extrañas?”, no nos animamos
a dar el primer paso por miedo a ser rechazados y nos quedamos ahí, parados
como idiotas dejando que se nos vaya lo que pudo ser el amor de nuestras vidas.
El que ama, ama. Ama lo que le gusta, lo que
no le gusta, lo que nunca le va a gustar. El que ama no es un quisquilloso como
solemos ser todos, que siempre estamos ahí buscándole tres pies al gato,
buscando esa falla para decir “ves, no me amas tanto como dices, no me amas
como merezco, no me amas hasta el infinito”. El amor consta en entregarse, es
querer que el otro sea feliz, es que el otro sea más importante que uno mismo. Uno
no encuentra el amor, el amor te encuentra, y cuando te encuentra te arrasa, te
da vueltas, te transforma en aire, y lo único que llega a importar es amar,
amar de frente, sin razones, sin especulaciones, sin esperar que esa persona lo
diga primero, nos lanzamos a la piscina sin quedarnos a pensar si está llena o
no, y si no está llena no nos importa darnos de cara, porque amamos. Amar y
solo amar, porque en eso consiste todo.
25 de abril de 2012
Puntos de vista.
¿Existe sólo una forma de ver las cosas? O sea,
¿las cosas son como son o como las vemos nosotros? ¿Son como son o como las
sentimos? ¿Será que todo lo que vemos, lo vemos como queremos, con nuestra
firma? ¿Existe una única verdad o todo es depende del punto de vista en el que
lo veamos?
Como diría Jarabe de Palo, “de según como se mire todo depende”. Ver las cosas siempre como queremos verlas, es una manera de estar ciego. Vivimos atrapados en nuestra única forma de ver las cosas, nada es negro ni blanco, todo depende. ¿Se puede decir que una persona sea de una manera o de otra? Hipócrita, simpática, cínica, mala, buena, coqueta, zorra, santa… Si vemos siempre las cosas desde el cristal de nuestra historia ¿podemos confiar en nuestros ojos? La amiga de tu novio: perra. El ex de tu mejor amiga: pendejo. La nueva integrante de tu grupo de amigos: hipócrita. La nueva novia de tu ex: chica fácil.
Como diría Jarabe de Palo, “de según como se mire todo depende”. Ver las cosas siempre como queremos verlas, es una manera de estar ciego. Vivimos atrapados en nuestra única forma de ver las cosas, nada es negro ni blanco, todo depende. ¿Se puede decir que una persona sea de una manera o de otra? Hipócrita, simpática, cínica, mala, buena, coqueta, zorra, santa… Si vemos siempre las cosas desde el cristal de nuestra historia ¿podemos confiar en nuestros ojos? La amiga de tu novio: perra. El ex de tu mejor amiga: pendejo. La nueva integrante de tu grupo de amigos: hipócrita. La nueva novia de tu ex: chica fácil.
Cambiar el punto de vista, de eso se trata todo. Un punto de vista es sólo eso, una manera de ver las cosas. Ni la única, ni la mejor, ni la acertada. Cuando no queremos ver la realidad, preferimos ver lo que nosotros queremos ver.
Crecer es poder tener la habilidad de ver las cosas desde otro punto de vista, nuevo, distinto. Es poder aceptar que no siempre tenemos la razón absoluta, que las cosas pueden cambiar dependiendo del cristal con el que se mira. La mirada que importa es la nuestra, lo que ven los demás es irrelevante, son apenas puntos de vista.
22 de abril de 2012
Abre los ojos.

A lo largo de la vida a veces nos puede dar miedo abrir bien los ojos, porque, bueno, que pasaría si cuando nos animamos a abrirlos vemos que todo está de cabeza? Eso es lo que en realidad nos pasa, le tenemos miedo a los cambios. Uno a veces cierra los ojos bien fuerte, como si al hacerlo fueran a
desaparecer todos los problemas. Uno se hace el juego del loco, como si el
dolor que se siente no existiera. Uno detesta y ama a esa persona, o a ese
espejo, que te canta todas las verdades. Uno detesta y ama a quien te abre los
ojos. Abrir los ojos puede tener un sabor agridulce para todos. Por un lado, la magia se pierde; pero, por otro lado, nos saca del engaño. A veces lo que
tenemos que ver es tan horrible que preferimos hacernos de la vista gorda y vivir escondidos en una cajita de cristal; otras veces la
cajita se rompe, y no nos queda otra más que abrir los ojos y mirar lo que no
queremos ver. Y así, sentimos que el corazón se nos arruga como una pasa y nos quedamos
sin aire, nos ahogamos. Duele abrir los ojos, es como cuando sales de la oscuridad
y la luz te enceguece. Hay frases que nos impulsan a no querer ver lo que tanto miedo nos da, total “Ojos que no ven, corazón que no siente”, o es preferible optar por mirar para otro horizonte y fingir que todo está perfecto. Muchas veces preferimos esconder la cabeza en la tierra como un avestruz. Pero, para que algo cambie hay que romper nuestra cajita de cristal, salir a la luz, romper la
burbuja… tenemos que dejar de ser cobardes y abrir los ojos, animarnos a ver, aunque lo que nos toque para ver nos haga trizas el corazón.
21 de abril de 2012
Dejar al viento fluir.
Cuando no sabemos a donde vamos, cualquier camino nos puede
servir. Los cruces del camino dan miedo, da miedo partir, da miedo volver, las
preguntas y las respuestas dan miedo. Si uno no sabe hacia donde se dirige, lo
mejor es dejarse llevar, algo así como que vas flotando en el viento.
A veces hay que desprenderse del equipaje, y como una pluma, dejarse llevar. Un
día viviremos sólo del pasado y para que ese día nos queden unos cuantos
recuerdos, para que ese día podamos decir "yo estuve ahí", para poder
decir "estuve en esa pasión", para poder decir "estuve en tal
pueblo fantasma, en tal amistad, haciendo tal cosa". Para poder hacer todo
eso, es necesario no tenerle miedo a partir, ni a volver. Y es que estamos en
una encrucijada de caminos que parten y que vuelven, si no
sabemos hacían donde ir, hay que dejar que el viento se
encargue.
El viento lleva y a la vez trae. El viento nos
puede llevar a lugares insospechados. Flotando en el aire están todas
las preguntas y con ellas, todas las respuestas. Y, flotando en el viento,
llegaremos a donde debamos estar.
Buen viaje.
Los grandes momentos de la vida están llenos de preguntas, al igual que los grandes encuentros de la vida están llenos de interrogantes. Cuando llega el gran momento uno cree haber contestado todas las preguntas, cree estar listo. Ya en ese momento uno cree tener las respuestas y acciona. Pero siempre surgen nuevos interrogantes ¿qué? ¿cómo? cuándo? ¿dónde? y ¿por qué? eso es lo que siempre nos preguntaremos.
Y en realidad... ¿Importa donde estamos? ¿hay que tener una razón para hacer todo lo que hacemos?, vivimos deteniéndonos con preguntas como "¿a dónde vamos?" "¿cuál es el camino?" "¿que sentido tiene todo?" nos llenamos de preguntas "¿Y si no llego?" "¿Y si no te encuentro?" "¿Y si te pierdo?" "¿Qué?" "¿Cómo?" "¿Cuándo?" "¿Dónde?" "¿Por qué?" preguntas que al final, tienen la misma respuesta.
¿Qué es esto? un viaje ¿cómo llegué acá? viajando ¿cuándo? durante el viaje ¿dónde estoy? en el viaje ¿Por qué? por el viaje. De regreso a casa, a la luna, a otro planeta, al centro de la tierra o al interior de uno mismo. Todo es un gran viaje, en el que sólo sabemos de dónde partimos, pero no a dónde llegaremos.
Y eso... eso es lo más divertido del viaje.
20 de abril de 2012
Utopía.
Tener una necesidad nos pone en movimiento para satisfacer esa necesidad, pero tener un deseo es más potente aún; cuando deseamos algo con el alma, cada célula de nuestro cuerpo se esfuerza por lograrlo. Tener un sueño es algo de una fuerza casi sobrenatural, nos esforzamos durante días, meses, años por alcanzar ese sueño, un sueño que nos puede cambiar la vida. Pero necesidades, deseos y sueños son pequeños al lado de la utopía. Tener una utopía es algo superior, algo vital.
Una necesidad, un deseo, un sueño puede cambiar nuestra vida, pero una utopía puede cambiar el mundo; y para bien o para mal, esa es la utopía de todos.
Como dice Eduardo Galeano: "La utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. Por mucho que camine, nunca la alcanzaré. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso: sirve para caminar."
Para tener una utopía hay que tener fe para creer que eso que deseamos es posible. Una utopía, por definición, es algo que no existe, un puerto inalcanzable, pero necesario para viajar. La utopía es una llamada a la ilusión, al inconformismo, a la rebeldía, al compromiso; la utopía es una llamada a la esperanza, por eso para cambiar el mundo es tan necesaria.
Como dice Eduardo Galeano: "La utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. Por mucho que camine, nunca la alcanzaré. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso: sirve para caminar."
Para tener una utopía hay que tener fe para creer que eso que deseamos es posible. Una utopía, por definición, es algo que no existe, un puerto inalcanzable, pero necesario para viajar. La utopía es una llamada a la ilusión, al inconformismo, a la rebeldía, al compromiso; la utopía es una llamada a la esperanza, por eso para cambiar el mundo es tan necesaria.
19 de abril de 2012
Errores, errores fatales everywhere.

Dicen que de los errores se aprende, pero cuando un error lastima a otro y deja marca ¿de que sirve la lección? Cuando el error que cometiste no tiene solución, cuando cometes un error que pone en peligro lo que amas, cuando el error puede ser mortal, cuando un error estúpido te marca para toda la vida, cuando un error no tiene perdón, cuando ya es demasiado tarde y por más que hagas lo que hagas no puedes reparar tu error: solo se puede llorar, porque hay errores que no tienen arreglo. Un corazón roto es como un cristal que se queda partido en pedazos, ya no se puede reparar. Son errores fatales, errores imperdonables, errores que nos torturan toda la vida; desesperados intentamos reparar ese error, hacer algo que al menos pueda enmendar todo lo que hicimos. Hay errores que cambian tu vida para siempre; hay errores inesperados, fuera de todo calculo, son errores que no tienen arreglo. Por arreglar ciertos errores uno daría su vida.
A lo que voy es que no voy a mentir, hay cosas que hacemos que pueden dejar marcadas a las personas que más queremos y perderles para siempre. No nos queda nada por hacer más que asentir la cabeza, aprender y seguir adelante. Hay errores que no se curan con un "perdón", tampoco se curan luchando toda la vida por enmendarlos. Un error es un error, es parte del aprendizaje, es parte de nuestro crecimiento, es parte de nosotros y tenemos que aprender a vivir con ellos.
18 de abril de 2012
¿Casualidad? no.

Cuando entendemos que todo en la vida tiene un sentido, uno solo se deja llevar. La vida es como un río que avanza siempre en la misma dirección; se puede nadar a contracorriente hasta quedarnos exhaustos, pero el mismo río se va a encargar de llevarnos hacia donde debemos ir. A veces nos preguntamos ¿por que a mí? pues, la vida no nos da a elegir, te pone en un lugar y en un tiempo y el desafío está en aceptar como viene y a partir de eso avanzar y hacer algo distinto con eso que te tocó en suerte. Todo tiene un sentido y así pasan cosas de la manera más misteriosa. No es casualidad, nada es por casualidad, todo tiene un "porque". Por más que hagamos lo que hagamos, lo que debe ser... será.
Todo tiene un sentido, aunque no siempre entendamos cual es.
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