21 de abril de 2012

Buen viaje.

Los grandes momentos de la vida están llenos de preguntas, al igual que los grandes encuentros de la vida están llenos de interrogantes. Cuando llega el gran momento uno cree haber contestado todas las preguntas, cree estar listo. Ya en ese momento uno cree tener las respuestas y acciona. Pero siempre surgen nuevos interrogantes ¿qué? ¿cómo? cuándo? ¿dónde? y ¿por qué? eso es lo que siempre nos preguntaremos. 
Y en realidad... ¿Importa donde estamos? ¿hay que tener una razón para hacer todo lo que hacemos?, vivimos deteniéndonos con preguntas como "¿a dónde vamos?" "¿cuál es el camino?" "¿que sentido tiene todo?" nos llenamos de preguntas "¿Y si no llego?" "¿Y si no te encuentro?" "¿Y si te pierdo?" "¿Qué?" "¿Cómo?" "¿Cuándo?" "¿Dónde?" "¿Por qué?" preguntas que al final, tienen la misma respuesta.
¿Qué es esto? un viaje ¿cómo llegué acá? viajando ¿cuándo? durante el viaje ¿dónde estoy? en el viaje ¿Por qué? por el viaje. De regreso a casa, a la luna, a otro planeta, al centro de la tierra o al interior de uno mismo. Todo es un gran viaje, en el que sólo sabemos de dónde partimos, pero no a dónde llegaremos. 

Y eso... eso es lo más divertido del viaje.

20 de abril de 2012

Utopía.

Tener una necesidad nos pone en movimiento para satisfacer esa necesidad, pero tener un deseo es más potente aún; cuando deseamos algo con el alma, cada célula de nuestro cuerpo se esfuerza por lograrlo. Tener un sueño es algo de una fuerza casi sobrenatural, nos esforzamos durante días, meses, años por alcanzar ese sueño, un sueño que nos puede cambiar la vida. Pero necesidades, deseos y sueños son pequeños al lado de la utopía. Tener una utopía es algo superior, algo vital. 

Una necesidad, un deseo, un sueño puede cambiar nuestra vida, pero una utopía puede cambiar el mundo; y para bien o para mal, esa es la utopía de todos. 


Como dice Eduardo Galeano: "La utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. Por mucho que camine, nunca la alcanzaré. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso: sirve para caminar." 


Para tener una utopía hay que tener fe para creer que eso que deseamos es posible. Una utopía, por definición, es algo que no existe, un puerto inalcanzable, pero necesario para viajar. La utopía es una llamada a la ilusión, al inconformismo, a la rebeldía, al compromiso; la utopía es una llamada a la esperanza, por eso para cambiar el mundo es tan necesaria.


19 de abril de 2012

Errores, errores fatales everywhere.


Dicen que de los errores se aprende, pero cuando un error lastima a otro y deja marca ¿de que sirve la lección? Cuando el error que cometiste no tiene solución, cuando cometes un error que pone en peligro lo que amas, cuando el error puede ser mortal, cuando un error estúpido te marca para toda la vida, cuando un error no tiene perdón, cuando ya es demasiado tarde y por más que hagas lo que hagas no puedes reparar tu error: solo se puede llorar, porque hay errores que no tienen arreglo. Un corazón roto es como un cristal que se queda partido en pedazos, ya no se puede reparar. Son errores fatales, errores imperdonables, errores que nos torturan toda la vida; desesperados intentamos reparar ese error, hacer algo que al menos pueda enmendar todo lo que hicimos. Hay errores que cambian tu vida para siempre; hay errores inesperados, fuera de todo calculo, son errores que no tienen arreglo. Por arreglar ciertos errores uno daría su vida. 

A lo que voy es que no voy a mentir, hay cosas que hacemos que pueden dejar marcadas a las personas que más queremos y perderles para siempre. No nos queda nada por hacer más que asentir la cabeza, aprender y seguir adelante. Hay errores que no se curan con un "perdón", tampoco se curan luchando toda la vida por enmendarlos. Un error es un error, es parte del aprendizaje, es parte de nuestro crecimiento, es parte de nosotros y tenemos que aprender a vivir con ellos.


18 de abril de 2012

¿Casualidad? no.


Cuando entendemos que todo en la vida tiene un sentido, uno solo se deja llevar. La vida es como un río que avanza siempre en la misma dirección; se puede nadar a contracorriente hasta quedarnos exhaustos, pero el mismo río se va a encargar de llevarnos hacia donde debemos ir. A veces nos preguntamos ¿por que a mí? pues, la vida no nos da a elegir, te pone en un lugar y en un tiempo y el desafío está en aceptar como viene y a partir de eso avanzar y hacer algo distinto con eso que te tocó en suerte. Todo tiene un sentido y así pasan cosas de la manera más misteriosa. No es casualidad, nada es por casualidad, todo tiene un "porque". Por más que hagamos lo que hagamos, lo que debe ser... será. 

Todo tiene un sentido, aunque no siempre entendamos cual es. 

Un gran día.




¿Necesitamos fechas importantes o grandes cosas? ¿siempre tiene que ocurrir algo espectacular para que sea un gran día o un gran día se puede hacer de pequeños momentos? Pues, depende sólo de nosotros tener un "gran día". "No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy", "no levantarse con el pie izquierdo" dicen. ¿Alcanza despertarse y decir "hoy será un gran día" para tenerlo? Un gran día o un pésimo día, no tiene muchas recetas para llevarlo a cabo, sólo una: está hecho de decisiones; de buenas y de malas decisiones, no solo las decisiones de uno mismo, sino también las ajenas. Pero no tienen que ser grandes decisiones, me refiero a esos pequeños gestos que nos hacen grandes. Un gesto de amor puede hacer que ese día sea, no un día más, sino un gran día. Aunque no todo está en nuestras manos: un gran día para unos, puede ser trágico para otrosDe todos modos para mi, un gran día no está hecho de grandes y espectaculares situaciones; un gran día está hecho de pequeñas cosas: una palabra de aliento, una sonrisa, una mirada, un abrazo, un encuentro y también, porque no, de una ausenciaPor eso cada día levántate con esa sonrisa que te caracteriza y sé la razón de ese "gran día" para alguien o simplemente, para ti mismo; porque sólo hace falta tomar decisiones. Yo, por mi parte, hoy decidí que será mi gran día.

17 de abril de 2012

¿Dónde está el lobo?


Tal vez se está poniendo las medias o las botas, pero el lobo siempre está ahi. Tal vez es un lobo en piel de cordero. Sí, cuando menos lo esperamos, el lobo está; asechando, husmeando, siempre está; en rincones obscuros, afilando sus dientes, el lobo está; incluso, dentro de nosotros, el lobo está. El lobo está, siempre está; tal vez no lo vemos, pero sentimos su respiración. "Juguemos en el bosque mientras el lobo no está", pero tarde o temprano, el lobo mostrará los dientes. Como la muerte, uno sabe que está ahí, que en algún momento viene, pero ¿que hay que hacer? ¿estar agazapado, tiritando de miedo, esperando que llegue? El lobo llega, tarde o temprano; si no se puede evitar, entonces mejor olvidarse del lobo. Y cuando el lobo tenga que venir, que venga y que nos encuentre bailando, felices, divirtiéndonos como locos, darle pelea al lobo. Porque el lobo es toda esa gente con el corazón oscuro, la gente que quiere debilitar nuestra inocencia, la que nos quiere hacer daño, la que nos quiere ver rendidos, con odio y rencor. No le demos cabida al lobo, bailemos. 

No me falles.


No es tan fácil confiar. Cuando te fallan una y otra vez ¿porque no te van a volver a fallar? Queremos confiar en los demás, siempre esperamos que nos digan la verdad. Cuando te molestas puedes perdonar, pero cuando una persona querida te falla, te decepciona. La decepción es una de las cosas que mas nos lastiman. Al final ¿En quién podemos confiar?, nos preocupamos mucho por no fallarle a los demás, por no defraudar su confianza. Uno no espera que sus seres más queridos le fallen, que un padre, un hermano, tu novio te falle ¿como lo puedes soportar? 


Pero el peor de los miedos no es que otros te fallen, el peor de los miedos es fallarse a sí mismo. Por eso no hay que ir por la vida cuidándonos de que otras personas nos fallen y decepcionen, hay que ir por la vida teniendo cuidado de llegar a decepcionarnos a nosotros mismos, a no cumplir lo que queremos, a no lograr lo que nos proponemos, a quedarnos callados, a quedarnos solos.